Wednesday, May 15, 2013

Ideario Pedagogico de Samuel Robinson


     Simón Rodríguez  fue un revolucionario en su época. Tenía una visión clara de cómo y qué producto quería obtener de sus alumnos.  Además de plantear la gratuidad de la educación, de involucrar al estado como dador de este derecho para el ciudadano. Su ideario permanece en el tiempo y aunque en su época fue tildado de loco. Hoy día sus planteamientos modelan el actual sistema educativo venezolano con éxito.
     El maestro del Libertador se caracterizó por ser una persona que generaba divergencias. Sus ideas no eran bien vistas por una sociedad muy conservadora y que se encontraba jerarquizada. Él en su escuela rompía paradigmas, con un nuevo modelo que integraba ambos sexos en el aula de aprendizaje, algo inédito a la fecha, finales de 1700. Incluía la práctica a la teoría, como método de enseñanza en una sola unidad.
    En el siglo XIX este ideario se encontraba desfasado con la práctica educativa de la época. Fue expulsado de países como Bolivia, donde trató de imponer su sistema educativo y no fue bien visto por los ciudadanos de ese país. Estos aspectos controvertidos fue lo que le impidió  incorporar su didáctica en las aulas de clase o implantarlas como sistema educativo tanto en Venezuela como en Bolivia.

Situación de aprendizaje

     En este aspecto, su pensamiento de “instruir y acostumbrar al trabajo para
hacer hombres útiles y construir patria con sus propios habitantes” tiene dos axiomas, uno es instruir, que no es más que dar conocimiento o saberes y el otro es acostumbrar al trabajo. Construir un ciudadano que seguro de su conocimiento y desarrollando sus destrezas, va a obtener la satisfacción de tener cubiertas sus necesidades.
    Ver a la educación como potenciadora de un modelo de ciudadano que se generará en el aula. Se formaran ciudadanos que se les siembren en la mente los valores patrios con el fin de construir  república, en y desde la escuela. Así es la escuela donde se imparten las reglas de conducta que harán al ciudadano que necesita el Estado.  De esta manera a través de la educación se genera el cambio en el orden establecido.
    Uno de los postulados que esgrimía Rodríguez, era sembrar en el alumno el sentido que lo más importante  era  “saber que tener”, esto conlleva asegurar que al tener conocimiento se puede obtener todo. Adicionalmente el Estado debía suministrar la instrucción de manera gratuita y proveer el tiempo y espacio para ello. Esto se haría a través de escuelas artesanales que unirían la praxis con la teoría aprendida.

Estructura didáctica

    El principio de explicar a los niños el porqué  de lo que se aprende, incentiva e interesa al alumno en lo que está estudiando. Vincula la teoría a la práctica y allí se hace de la premisa Por Qué, un punto de interés. Esto es, el objetivo de estudio que el persigue.
   El maestro debe tener conocimiento de cómo impartir una clase, para ello debe dominar el arte de educar al  impartir la “instrucción social” que no es más que cubrir las áreas de destreza que un alumno debe adquirir. Estas áreas son: Técnica  para hacerle experto; científica para hacerlo pensador y corporal para hacerlo fuerte.
     En la didáctica la premisa de “Llamar, captar y fijar la atención son las tres partes del arte de enseñar”. Si el  docente le fija al alumno el objetivo a alcanzar y la razón de alcanzarlo, esas tres  premisas cambian de significado, pues el docente no tiene que realizar ningún esfuerzo ya que el alumno aprendió a construir saber.
   
Formulación metodológica

    Para cumplir con el currículo que responda a las necesidades de la sociedad donde vivía, Simón Rodríguez plantea los objetivos a los alumnos para motivarlos al aprendizaje, luego al añadirle la práctica el alumno consolida el sentido de la enseñanza.” No hay interés donde no se ve el fin de la acción”.
    El promover el vínculo entre la teoría y la práctica, crea desde la perspectiva social un contexto de que debe existir, la unión entre el trabajo y la educación. Esto reflejará el modelo de sociedad productiva y solidaria que la nación necesita. Adicionalmente el alumno se visualiza para hacerse útil  para él  y su sociedad.

Categorización el currículo

    El maestro Rodríguez planteó una escuela básica con materias adecuadas a la sociedad donde se desenvolvía: Matemáticas; física; química; historia natural. El castellano y quechua como idiomas y una escuela de oficios para las mujeres. Propone unas maestranzas en albañilería, carpintería y herrería.

Pedagogía de la modernidad

    Innova al proponer una escuela mixta. Algo nunca visto. Donde niños y niñas comparten los espacios del aula. Esta escuela mixta conlleva la escuela social. Donde se modela al ciudadano que se desea y se brinda la posibilidad de educar con la doctrina republicana. La coeducación, donde se es instructor y alumno simultáneamente. Esto ayuda a la gente a mejorar sus condiciones de vida, ya que al aprender enseña y obtiene beneficios.
   Otro aspecto que se genera en este tipo de aula, es la idea de ser otro como forma de pensar desde sí mismo y romper con lo que se sabe predeterminado. Se acciona un proceso pedagógico constructivista, donde el alumno genera un cambio desde él mismo y para su entorno social.
  
La escuela para el ciudadano

    El estado debe proveer de educación a sus ciudadanos. Esta debe ser gratuita. También se debe facilitar el espacio y tiempo para la misma. En el aula se debe impartir un conjunto de normas que los alumnos deben comprometerse a cumplir. Así se crea el ciudadano que se necesita y desea.
    Al educar se obtendrá alguien que sepa y por consiguiente que haga. El maestro debe saber enseñar. Al saber dar las primeras instrucciones, el alumno sigue enseñando, pues todo lo que se aprende después es  porque sabe cómo aprender. La primera escuela o básica, es la que debe requerir de la atención del Estado.

  Simón Rodríguez fue un visionario para su época. Actualmente su ideario se aplica con éxito en el sistema educativo venezolano. 

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