¿Hacia donde vamos?
Estuve viendo television y me
llamo la atención un programa llamado El Socio, este programa es un reality de
un millonario que rescata negocios con problemas financieros. Me gusta verlo porque me da una idea de costos de inversión en USA y
de cómo es posible un negocio en ese país. Pero esta promoción me llamo la
atención especialmente porque era ubicado en Cuba. El protagonista hacía hincapie en que las personas con las que se
iba a asociar eran todos profesionales: odontologos, ingenieros que preferian
tener una panadería que ejercer su profesión. Hoy estoy regresando de un taller
sabatino que realiza una tienda de utensilios de cocina y la exponente es
Bartender o sea una especialista en realizar cocteles y en su presentación nos
indicó que era ingeniero al igual que su amiga que le servía de asistente.
En este momento comencé a
realizar paralelismos entre estas desdichadas
naciones que llevan a su juventud por los caminos de ¿cómo me resuelvo con un
oficio? Porque mi ilusión no se puede
realizar en un país sin un aparato productor eficiente. Por supuesto ellas
estan en los caminos del nuevo hombre que los lideres desean, donde el
emprendimiento es el resuelve porque el país no les garantiza nada. Yo misma
pertenezco a un grupo donde jovenes egresados de una prestigiosa universidad,
por no irse del país, se unen a un emprendimiento transnacional que ofrece ingresos en divisas a traves de la venta. La
venta de la idea, la venta de turismo.
En la Venezuela de hoy la juventud se debate entre la tradicional práctica
de estudiar para superarse y escalar socieconomicamente o buscarse una solución
donde el conocimiento brilla por su ausencia pero que reporta el dinero
necesario para subsistir el día, día. Este oficio no garantiza estabilidad
economica ni la social y mucho menos un futuro que reporte seguridad para su vejez.
En educación es lo que llamamos andragogía, se imparte un adiestramiento que le
dé herramientas al participante para visualizar la oportunidad de resolver su
problema económico con un oficio. Obviamente estos chicos y chicas que emprenden este camino tienen una
cultura y educación superior a los jovenes de niveles economicos menos favorecidos.
Estos conocimientos los llevan a
que sus emprendimientos sean exitosos porque tuvieron una educación formal.
Esta educación los lleva a buscar las ayudas e instrumentos que permitiran a
sus negocios florecer. Pero ¿cúal será el futuro para sus hijos? O sin ir más lejos el del país con una
población alentada a la improvisación, “Como vaya viniendo vamos viendo”, a la
realización de tareas repetitivas y monotonas. La planificación economica no
existe, el deterioro de los servicios públicos se evidencia con el tiempo, es
por ello que me pregunto ¿cúal será el futuro de sus hijos? Emigrar ¿es una
solución? El 80% de los venezolanos que emigran son exitosos por su educación,
esa que hoy nuestros líderes limitan o nos niegan.
Fui afortunada en lograr mi sueño
con los estudios que realicé a lo largo de mi vida. Fue gratificante tener éxito
con el conocimiento que adquirí. En Venezuela son afortunados los jovenes que
logran el sueño por el que fuerón a la universidad. Estos muchachos de hoy se
merecen un futuro de éxito y seguridad, demostrando sus conocimientos más allá de
las habilidades que puedan adquirir en una certificación o diplomado cuya unica
misión sea resolverles el día a día.
Ana Cecilia Martinez
@anacmeier
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