Sunday, February 23, 2014

De la televisión a la realidad



Luego de los últimos acontecimientos en el país. Estuve pensando en las películas de televisión sobre el Medio Oriente, allí en medio de una guerra la gente sigue su vida e incorpora los ataques, las bombas como un incidente más. Al lado de los escombros de casas y carros destruidos, hay cafés donde la gente se reúne para hablar de sus asuntos. Al ver esta situación, me pregunto. Por qué no huyen? Hoy al vivir ésta primavera en Venezuela comprendo que la vida continúa paralela a estos acontecimientos. Ahora no se sale de noche, las diligencias se realizan en la mañana. Se está pendiente de las redes sociales para saber si hay calles cerradas o manifestaciones que se tornaron hostiles.

Hace como un mes o más vi una serie de Corea “El guerrero Baek Dong Soo”. Allí muestran las tradiciones y cultura de ese país en su época medieval. Aunque hay mucha violencia, pues presentan las tradicionales luchas con artes marciales y para ellos éstas incorporan el sable y cuchillo, también presentan valores que se cultivan en sus tradiciones: El respeto a sus mayores, a los maestros; La igualdad de género; La lealtad; La amistad; La trasmisión de sus tradiciones; El trabajo en grupo.
Extrapolando sus realidades a nuestra cultura, se puede decir que las telenovelas muestran nuestras realidades y costumbres también. Si en ellas no se resaltan valores es porque nuestra joven sociedad, comparada con la oriental, no las tiene enraizadas en su conciencia y  costumbres. Es bien sabido, los humanos como cualquier sociedad al encontrarse acorralado reacciona de igual manera a las ratas cuando no tienen comida. Pelean unas contra otras.

En una sociedad humanista que no puede resolver las necesidades básicas de sus integrantes, estos buscan respuestas por otros caminos. Si las ideologías no satisfacen sus necesidades, sus líderes deben revisar, corregir los lineamientos que les da ese dogma.  Responsabilizar a otros por los errores propios es la peor muestra de irresponsabilidad. El dicho dice “Errar es de humanos y corregir es divino”.  Hay sabiduría en rectificar políticas.


Como colectividad debemos dejar a un lado los fanatismos. Revisar profundamente el comportamiento de nuestros custodios de las libertades, derechos y soberanía. ¿Cuál fue el fallo allí?  ¿Qué hacer con los adoctrinados con valores contrarios al espíritu libertador de la Institución?  Realmente es una obra titánica la que se enfrenta. Esto sin hablar de los poderes públicos. Rescatar el valor de la alternabilidad de la democracia y el relevo generacional.


En toda sociedad existen los menos favorecidos. Porque no tienen destrezas, educación o capacidad. El Estado debe protegerlos pero no convertirlos en personas conformistas e inútiles. “Enséñalos a pescar…” Para el desenvolvimiento de una sociedad sana y productiva, unido a la satisfacción de las necesidades básicas se debe rescatar los valores del gentilicio y la identidad. Así, se podrá evitar el distorsionamiento de los valores que nuestro pueblo debe practicar.

Saturday, January 25, 2014

Tocamos Fondo



Hace unos días atrás fui a buscar leche en la panadería. Me informaron que había llegado pero el costo era 5 veces el de la pasteurizada. Asombrada, no sé porque todavía me asombro, pregunte por qué? Es que tenía componentes especiales. No la compre. Ya estoy hastiada de que crean que uno es un imbécil que tiene que comprar al precio que a ellos se les ocurra. Pienso que si los venezolanos en bloque reaccionáramos ante los atropellos de la misma manera, los atropellos acabarían.
En realidad no tenemos cultura de consumidor sino de ovejita al matadero. Así nos estén diciendo que eso es malo para nosotros, lo compramos porque no hay remedio. Si hay, y es no comprarlo. Cuando al panadero o al carnicero se le dañe su mercancía y la pierda. Entonces entenderá que los consumidores tenemos derechos. No especularan. Si no ellos seguirán enriqueciéndose y tu a ser pobre. Porque te lo están quitando. Te están robando.
Estos momentos que vivimos se lo debemos a la anarquía en que nos encontramos sumidos. Las interminables colas para adquirir cualquier alimento. Lo que denominan la cesta básica, que no producimos y que cada vez es más difícil adquirir. Nadie lo dice pero no solo el dólar es negro los alimentos también están en ese mercado. Si quieres comer tienes que pagar 300, 400 o 500% de sobreprecio. La gente malentiende que cuando los panaderos, supermercados, etc. Le colocan ese sobreprecio, especulan, están vulnerando el derecho al consumidor. Nadie les pide que renuncien a sus ganancias, pero sí creo que alguien les debe poner un límite a ellas.

Aunado a este problema, la inseguridad que nos obliga a limitar nuestras salidas a la horas matutinas y vespertinas. Por último la devaluación y la decisión de las aerolíneas a no vender pasajes a Venezuela. Estamos aislados. Tocamos fondo.