Hace unos días atrás fui a buscar leche en la panadería. Me informaron
que había llegado pero el costo era 5 veces el de la pasteurizada. Asombrada,
no sé porque todavía me asombro, pregunte por qué? Es que tenía componentes
especiales. No la compre. Ya estoy hastiada de que crean que uno es un imbécil
que tiene que comprar al precio que a ellos se les ocurra. Pienso que si los
venezolanos en bloque reaccionáramos ante los atropellos de la misma manera,
los atropellos acabarían.
En realidad no tenemos cultura de consumidor sino de ovejita al
matadero. Así nos estén diciendo que eso es malo para nosotros, lo compramos
porque no hay remedio. Si hay, y es no comprarlo. Cuando al panadero o al
carnicero se le dañe su mercancía y la pierda. Entonces entenderá que los
consumidores tenemos derechos. No especularan. Si no ellos seguirán
enriqueciéndose y tu a ser pobre. Porque te lo están quitando. Te están
robando.
Estos momentos que vivimos se lo debemos a la anarquía en que nos
encontramos sumidos. Las interminables colas para adquirir cualquier alimento.
Lo que denominan la cesta básica, que no producimos y que cada vez es más
difícil adquirir. Nadie lo dice pero no solo el dólar es negro los alimentos
también están en ese mercado. Si quieres comer tienes que pagar 300, 400 o 500%
de sobreprecio. La gente malentiende que cuando los panaderos, supermercados,
etc. Le colocan ese sobreprecio, especulan, están vulnerando el derecho al
consumidor. Nadie les pide que renuncien a sus ganancias, pero sí creo que
alguien les debe poner un límite a ellas.
Aunado a este problema, la inseguridad que nos obliga a limitar nuestras
salidas a la horas matutinas y vespertinas. Por último la devaluación y la
decisión de las aerolíneas a no vender pasajes a Venezuela. Estamos aislados.
Tocamos fondo.
