Wednesday, August 21, 2013

LA AVENTURA DE LA QUINCENA



     Cada vez que llega que llega la quincena no se oye como antes la alegría  de la  Santa quincena. Ahora unas nuevas pautas se agregan al no encontrar lo que uno busca. Hace tiempo que no planeo los menús y por lo tanto ya olvide lo que era hacer una lista.  Algunas semanas atrás ir al mercado era casi una aventura, no solo porque no sabía si iba a encontrar los productos, sino también porque los precios eran como la revolución. Subían “A paso de vencedores”. Pero se visitaba varios mercados y podía hallar la alternativa.
    Hoy día el gobierno en su afán de acabar con la especulación, también acabo con la alternativa. Ahora todos se pusieron de acuerdo y tienen el mismo precio. Por supuesto, el más alto, era de esperarse. En Venezuela no hay tontos. Bueno, pero debo agradecer que ahora solo tengo que cruzar la calle.
    Aunado a todas estas desventuras, una nueva calamidad se está practicando. Para comprar los artículos de la cesta básica. Se debe gastar primero Bs. 300 en otros artículos. Una vacuna. Fui a comprar unas frutas y en ese momento sacaron leche y aceite. Lamentablemente mis frutas no alcanzaron el limite estipulado por lo tanto no tenía derecho a la cesta básica.
    Algunas personas protestaron, pero inmutables el personal del auto mercado le recita a cada cliente la nueva normativa a la hora de comprar.  Cual ovejitas uno que otro emite su opinión sabiendo que va a caer en saco roto. Sabiendo que se hace lo que algún Inteligente invento con no se sabe que propósito. Que la Cesta Básica o artículos de primera necesidad  no se pueden alcanzar porque primero hay que gastar los Bs. 300. ¿Dónde están los derechos para la adquisición de alimentos de los venezolanos?

     Al pensar en el país en que vivimos, donde cada día estos derechos se ven pisoteados, que uno va a comprar y el sueldo nunca va a alcanzar porque hoy apareció un producto, que no estaba planificado comprarse. Pero que hay que comprar porque no lo voy a volver a encontrar.  Ir de compras se torna en una aventura. Hasta donde se va a estirar la cuerda de la tolerancia de nosotros como pueblo. Organismos como la Defensoría del Pueblo y el INDEPABIS. ¿Para qué sirven?

Monday, August 5, 2013

RITOS DE FUNERALES Y VELORIOS





Este año no ha sido benévolo con nosotros. En pocos meses varios de mis allegados muy queridos se han ido. Unos por la edad, otros una verdadera  sorpresa y también los que padecían una enfermedad. El asunto de la muerte tiene que ver con los ritos que creamos entorno a ella.
En los velorios tradicionales se reencuentran familiares  y amigos que no se habían visto por años, debido a la dinámica de la vida. Pero al encontrarnos volvemos a tomar las cosas en  el punto donde lo dejamos, reviviendo los agradables momentos que compartimos.
Con la nueva opción de la cremación, el rito del velorio prolonga el momento del paso por este mundo al otro. No solo se vive el momento del velorio tradicional, donde familiares pasan a dar el pésame y repetir la tradicional frase “Pero quedo igualito” o “Que paz muestra”. Sino que luego se lleva al difunto y su círculo íntimo a un nuevo rito, donde se prepara el cuerpo para quemarlo.
Para el familiar encargado de seleccionar la urna, ir a la prefectura, el forense, hacer los trámites administrativos del cementerio o en este caso la cremación. Es una carga adicional a los rituales. El proceso de esperar el final,  se hace eterno, dos,  tres horas o mas de acuerdo a la contextura del occiso. Entregan el producto en una cajita, como si fuera un  regalo, son las cenizas.
Este último acto es una carga emocional que va más allá de los límites que una persona debe soportar en tan delicado momento. Entonces cuando la persona que expresa su deseo de ser cremada lo hace  debe pensar en el albacea de sus deseos. Elegir una persona, que no sea muy cercana a ella.