A través del tiempo se ha estudiado las
maneras de enfocar la práctica de la pedagogía. En la antigua Grecia, los filósofos
reflexionaban sobre los aspectos de la vida y luego los exponían a sus discípulos
como aseveraciones indiscutibles. Entonces tenemos las dos visiones del
aprendizaje. La visión liberadora generada en un ser superior que es capaz de
reflexionar sobre un aspecto de la vida o naturaleza y luego crear la narrativa
de él. Más tarde lo expone a sus discípulos
quienes escuchan su disertación.
Hablo del
filósofo como ser superior, pues el realiza un acto que nace de su
naturaleza. Nadie lo enseña a crear su narrativa es un proceso intrínseco de
él. Esta es la visión Liberadora que expone Freire. Pero Freire quiere ir mas allá desea que todos los
educandos tengan esta visión de su proceso de aprendizaje. Una vez hecho el
acto reflexivo, la narrativa es algo natural que fluye para disertar con las
personas que lo rodean.
Los discípulos en cambio tienen la visión bancaria. Ellos
son receptáculos de las enseñanzas del Maestro y entonces se crean las Escuelas
según Aristóteles, Diógenes o Sócrates con una corriente filosófica cada una de
ellas. Más tarde en aras de alfabetizar al pueblo como medio de progreso. En Alemania se crea el Método Prusiano para la
enseñanza. Con niveles jerárquicos, evaluaciones cuantitativas y efectivo para
el aprendizaje en masas. Este no es mas
que la visión Bancaria, donde se asegura que el educando va a aprender.
Paulo Freire sostiene “la
educación como práctica de la libertad”.
En su libro Pedagogía del Oprimido dice que la educación está concebida
como una práctica de dominación. El oprimido será libre cuando pueda crear
condiciones de descubrirse y conquistarse reflexivamente. El primer paso que
debe dar el oprimido es reflexionar su posición, para no asumir el rol de
opresor. Una vez que se identifica en su rol de testigo de una historia de la
que se sabe el autor se hace responsable de su desarrollo.
El método de concienciación de Freire dice “Todos
juntos, en círculo, y en colaboración, reelaboran el mundo, y al reconstruirlo,
perciben que, aunque construido también por ellos, ese mundo no es
verdaderamente de ellos y para ellos.”
Se debe distinguir el significado de aprendizaje y enseñanza. Así
encontramos que el círculo es un método de aprendizaje no de enseñanza.
Freire expone en su libro que el modelo de
aprendizaje es de una conducta opresora porque el educando recibe una información
que ya ha sido procesada por parte del educador. Entonces el educador expone una realidad que
no es la del educando. El educando no va a repetir palabras e ideas sino que va
a desarrollar la capacidad de pensar y debe replantearse críticas sobre su
mundo, para aprender a decir su palabra o sea lo que aprendió.
Con respecto a la concepción bancaria de la
educación está relacionado con el modelo oprimido-opresor ya que la educación
es el acto de transferir o depositar el conocimiento entre el sabio u opresor y
el ignorante u oprimido. La sociedad opresora es de unos pocos quienes tienen
la palabra y con su narrativa transmite su saber a la mayoría silenciosa.
Esta
visión bancaria no estimula el poder creador de los educandos ni su nivel de
criticidad de manera que como receptáculos solo se limitan a repetir las
experiencias del opresor. En el modelo
de la liberación el educando es capaz de crear su narrativa y el educador es un
conductor en el proceso de aprendizaje. Al crearse la narrativa se ha
discurrido el aprendizaje y por lo tanto se critica y diserta entregando una
experiencia nueva por parte del educando.
La visión bancaria de la educación con
respecto al modelo de la liberación. Son visiones que tienen sus momentos de aplicación.
La visión bancaria es necesaria cuando el educador debe plantear una conducta
porque los educandos no poseen ni las herramientas ni el conocimiento para
hacer uso del modelo problemático. El Modelo de la liberación se debe usar
cuando se parte de una premisa y el educando va a ir construyendo conocimiento por
deducción.
Para ser uso del modelo de la liberación el
educando debe estar abierto al uso de nuevas técnicas que lo ayuden a construir
su narrativa. En ocasiones construyen su narrativa de la opinión de otros que
no entienden. Cuando les toca discurrir y disertar lo que hacen es repetir la
narrativa que leyeron pero no deducen ni infieren.
Acostumbrados a la visión bancaria el
educando se resiente al cambio para usar el modelo de liberación. El primero es mas fácil para ellos pues solo
son receptáculos y luego van a casa a construir narrativa ni discurren ni
disertan. La visión de la liberación debe usarse desde primaria para que el
educando esté capacitado para aceptar y vencer el reto de construir su
conocimiento investigando, disertando y
deduciendo.
El crear visiones distintas para el proceso de
enseñanza aprendizaje, tiene como finalidad el
incentivar en el educando hábitos de investigación, reflexión y por consiguiente disertación. Ya
que al realizar los dos primeros tiene base para esgrimir, defender y desechar
con otras personas los puntos de vista coincidentes o no sobre un determinado
aspecto de estudio.
Para instar a crear educandos inquisitivos en
vez de dóciles, se debe empezar desde la educación inicial. Donde al ser
individuos naturales, no contaminados, se les incentiva a desarrollar la
curiosidad como virtud para el aprendizaje. Paralelo al incentivo de la
curiosidad se les da herramientas para la búsqueda del conocimiento. Se les anima
a crear su narrativa y a disertar sobre
los objetos de estudio de una manera natural.

